La llegada de Circe

Todo empezó como inician las buenas historias, con una pizca de curiosidad. Era un pueblo pequeño, quedaba a los alrededores de la gran ciudad pero no lo suficiente para ser parte de así que a su modo trataba de replicarse como una mini metrópoli cosa que no les salía.

Como pequeño pueblo todos se conocían, se notaba cuando alguien de afuera llegaba, el ritmo de su caminata o incluso la respiración los delataba, había muchos pequeños negocios alrededor de la plaza, algunas personas decían que era como una mini réplica del pueblo ficticio de la serie Gilmore Girls (Las chicas Gilmore en español), Stars Hollow  lo que las ayudaba a un contenido de negocios.

Una de sus principales atracciones eran los sucesos sobrenaturales que pasaban ahí, en realidad eran pocos pero gracias a la Señorita Ampere su mercadotecnia lo hacía más extraño y funcionaba. Entre los negocios basados en el aire de misterioso que según el pueblo SpiderWeb  tenía.

Desde hace unos años había un local que nunca duraba, muchos negocios habían pasado por ahí y así como llegaban, se iban. Le habían echado agua bendita pero no se vio ninguna reacción, de ningún tipo.

[Vídeo: YouTube || Este y otros temas interesantes en WOBI || Fuentes: WOBI y BBC ]

Un día llegó a SpiderWeb una chica, tendría aproximadamente 30 años y era lo que todos esperaban ver en ese pueblo, medias caladas, botas a la rodilla, cabello lacio, labios pintados de morado, tatuajes en blanco y negro y perforaciones en la nariz. No dijo mucho sobre su origen pero estaba interesada en nuestro local maldito (así le decíamos en secreto) resulta que era una tatuadora pero que por razones personales debía de moverse de lugar, vio el precio de local y pensó que era una muy buena idea.

La dueña del local, la señora Joule era una empresaria sin piedad pero sabía cuándo aprovechar así que con mucho gusto le rentó el local, ella se estaba instalando y todos la veían con curiosidad, pasaban y los niños se ponían de puntillas para poder ver a través de la ventana. La chica se llamaba Circe.

Spiderweb era medianamente conservador así que muchos de sus adolescentes tenían algún tipo de modificación corporal que les habían ocultado a sus padres, así que fingieron que no sentían emoción por el nuevo local.

Los chicos empezaron a ir, primero los mayores de edad, era de los únicos requisitos (aparte de tener dinero) para poder tatuarte solo que aparentemente después del tatuaje que pedían les regalaba uno de cortesía, de no más de cinco centímetros y hasta tenía para escoger. Ninguno rechazaba la oferta de un tatuaje gratis.

Un pueblito como Spiderweb siempre tiene una historia de terror  que lo marca, ellos pensaron que ya había pasado la suya pero lo que no sabían es que apenas comenzaba, las cosas se iban a poder aún más raras y  que ese tatuaje era todo menos gratis. Las cosas siempre tienen un precio, por más pequeñas que sean.